¿Qué es la inteligencia?

A pesar del desarrollo centenario de la teoría de la inteligencia en psicología, parece que no hay consenso sobre qué es exactamente (p. ej., Sternberg y Kaufman, 2011, Hampshire et al, 2012). En términos generales, la inteligencia es la "capacidad mental general" de una persona (Gottfredson, 1997, pág. 13), un concepto que implica razonamiento abstracto, resolución de problemas, aprendizaje rápido de la experiencia, etc. Tendemos a asociar la inteligencia con personas que, más que tener un conocimiento libresco del mundo, son capaces de "dar sentido" a las cosas, "averiguar" qué hacer y "darse cuenta" de algo (Gottfredson, 1997).
¿Qué es la inteligencia?

La idea de que una sola entidad estaría en el origen de todos los elementos incluidos en el constructo de inteligencia surgió del hecho de que existe una cierta estabilidad en el desempeño de tareas cognitivas aparentemente no relacionadas (Spearman, 1904), un hallazgo temprano que se ha comprobado cada vez más robusto a lo largo de los años (Kovacs & Conway, 2019). Spearman (1904) propuso que un factor general dominante, o G, sería la causa de las fuertes correlaciones entre los resultados en diferentes test de inteligencia.

Dado que la inteligencia es una construcción tan abstracta y multidimensional, es imposible evaluarla directamente. Así, los test utilizan el comportamiento de los individuos (por ejemplo, su desempeño en determinadas tareas cognitivas) para inferir su nivel de inteligencia (Kranzler y Floyd, 2013; Kovacs y Conway, 2019). El nivel de CI (coeficiente de inteligencia) es, por lo tanto, un cálculo de los resultados de las pruebas que evalúan diferentes habilidades cognitivas que se cree que reflejan el factor general G.

A lo largo de los años, ha habido una miríada de modelos de inteligencia que están vinculados a múltiples test, como la Escala de Inteligencia de Adultos de Wechsler, la Escala de Stanford-Binet o las Matrices Progresivas de Raven (Daniel, 1997). Aunque existe poco consenso sobre la mejor manera de definir y evaluar la inteligencia, en la literatura prevalecen tres constructos como elementos centrales de esta: el razonamiento deductivo e inductivo y la memoria (especialmente la memoria de trabajo).

Nuestro enfoque para evaluar el coeficiente intelectual se centra en estos tres elementos:

  • Razonamiento deductivo: un mecanismo o proceso cognitivo necesario para resolver problemas predefinidos con reglas y modelos conocidos (Cosmides y Tooby, 2002; Johnson-Laird, 1999).
  • Razonamiento inductivo - también conocido como "inteligencia improvisada", se refiere a la capacidad de improvisar soluciones a problemas novedosos (Cosmides & Tooby, 2002) con contingencias que pueden repetirse o no en otras circunstancias.
  • Memoria de trabajo: la capacidad del cerebro para retener información que se utilizará en un corto período de tiempo para respaldar el razonamiento lógico y / o los procesos de toma de decisiones (Miyake y Shah, 1999; Malenka, Nestler y Hyman, 2009).

No obstante las controversias, el coeficiente intelectual está estrechamente relacionado - más que cualquier otra variable humana individual identificada hasta ahora en la literatura científica - con muchos resultados educativos, ocupacionales, económicos y sociales importantes. Independientemente de lo que evalúen los test de CI, su importancia práctica y social parecen innegables (Gottfredson, 1997).

Sobre la autora

Helena Martins es Investigadora y Profesora en el área de Gestión de Recursos Humanos. Se ha formado en materias de Psicología y de Gestión y actualmente imparte clases en Lisboa, Portugal. Sus intereses de investigación y docencia son el desarrollo de competencias sociales para situaciones de crisis y cambio donde la evaluación psicológica sólida es clave como punto de partida para intervenciones eficaces.

ORCID / Research Gate / Ciência Vitae

Referencias:

Cosmides, L., and Tooby, J. (2002). Unraveling the enigma of human intelligence: evolutionary psychology and the multimodular mind. in R. J. Sternberg and J. C. Kaufman(Eds) The Evolution of Intelligence, 145–198. Mahwah, NJ: Erlbaum.

Daniel, M. (1997). Intelligence Testing: status and trends. American Psychologist. 52(10), 1038-1045.

Gottfredson, L. S. (1997). Mainstream science on intelligence: an editorial with 52 signatories, history, and bibliography (Reprinted from The Wall Street Journal, 1994). Intelligence 24, 13–23. doi: 10.1016/S0160-2896(97)90011-8.

Johnson-Laird, P. (1999). Deductive reasoning. Annual Review of Psychology, 50, 109-135.

Kovacs, K. & Conway, A. (2019). What is IQ: life beyond “general intelligence”. Current Directions in Psychological Science. 28(2), 184-194. 

Kranzler, J. H., & Floyd, R. G. (2013). Assessing intelligence in children and adolescents: A practical guide. Guilford Press.

Malenka RC, Nestler EJ, Hyman SE (2009). "Chapter 13: Higher Cognitive Function and Behavioral Control". In Sydor A, Brown RY (eds.). Molecular Neuropharmacology: A Foundation for Clinical Neuroscience (2nd ed.). New York: McGraw-Hill Medical. pp. 313–321. ISBN 978-0-07-148127-4. 

Miyake, A.; Shah, P., eds. (1999). Models of working memory. Mechanisms of active maintenance and executive control. Cambridge University Press. ISBN 0-521-58325-X.

Spearman, C. (1904). ‘‘General intelligence’’ objectively determined and measured. Am. J. Psychol. 15, 201–293.

Sternberg, R. J., & Kaufman, S. B. (Eds.). (2011). The Cambridge handbook of intelligence. Cambridge University Press.

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